Equipamiento gastronómico B2B con la performance de un DTC moderno.

Una operación regional. Una experiencia digital sin fricción.
BRAFH es referente del equipamiento gastronómico profesional, con base en Argentina y cobertura comercial en Uruguay, Chile y Brasil. Atiende una red B2B de hoteles, cadenas gastronómicas, distribuidores y proyectos llave en mano.
El canal digital operaba sobre una plataforma PHP a medida que ya no sostenía el ritmo del negocio: LCP sobre 5 segundos, flujo B2B con fricción y rigidez para sumar cobertura regional sin intervenir piezas críticas del código.
Migración a Shopify con frontend headless en Hydrogen + Oxygen. Se preservó la lógica B2B, se reordenó la experiencia para clientes recurrentes y se unificó la cobertura LATAM en una única tienda con performance DTC moderno.
BRAFH no es un negocio que arrancó digital. Es una operación de equipamiento gastronómico con años de relación construida con sus clientes —hoteles, cadenas, distribuidores— en Argentina, Uruguay, Chile y Brasil. El canal online apareció después, como respuesta a una necesidad concreta: clientes mayoristas que querían cotizar, comparar y dejar un pedido sin esperar al ciclo de mail y llamado del comercial.
La primera versión funcionó. Se construyó sobre PHP a medida y resolvió la operación básica del catálogo durante el tiempo necesario para que el canal digital empezara a pesar. Pero el negocio cambió más rápido de lo que la plataforma podía acompañar. La cobertura LATAM se expandió, el catálogo creció, los clientes B2B activos pasaron a tener expectativas distintas. Lo que había sido suficiente dejó de serlo.
El primer síntoma fue de performance. Páginas que tardaban más de 5 segundos en cargar, especialmente en mobile, donde el operador B2B revisa precio mientras está en una visita técnica o cerrando una compra entre proveedores. Pero la velocidad era apenas el indicador visible de un problema mayor: la plataforma se había vuelto rígida para cualquier cambio.
Sumar un país nuevo a la cobertura implicaba intervenir piezas críticas del código. Ajustar condiciones por cliente B2B requería trabajo de back-end. Mantener el catálogo actualizado entre Argentina, Uruguay, Chile y Brasil obligaba a procesos paralelos que generaban inconsistencia. El sitio funcionaba, pero cada movimiento del negocio le pasaba factura al equipo técnico antes que al cliente.
La decisión fue arquitectónica antes que cosmética. Migrar el catálogo a Shopify dio estabilidad operativa y descargó al equipo del mantenimiento de la infraestructura base. Pero el frontend pedía algo más: una experiencia rápida, fluida y configurable, capaz de servir un B2B serio sin sentirse pesado.
El frontend se reconstruyó en Hydrogen + Oxygen, el stack headless oficial de Shopify. Server-side rendering, edge computing y separación clara entre el motor comercial y la capa de experiencia. Esto permitió diseñar un flujo B2B con autenticación, condiciones por cliente, historial de pedidos y navegación de catálogo extensa sin penalizar la velocidad del sitio. El argumento técnico era simple: si los DTC de moda usan headless para vender remeras más rápido, no había razón para que un B2B industrial con tickets más altos lo hiciera más lento.
El sitio se relanzó tres meses después del kickoff. El LCP bajó de 5 segundos a 2.2 —una mejora del 56% que se sintió primero en mobile y después en cada métrica de engagement. Pero el dato que importó al negocio fue otro: la tasa de conversión del canal digital subió un 65% sobre el mismo catálogo y los mismos clientes.
Los 270 clientes B2B activos pasaron a operar sobre una única plataforma con cobertura para Argentina, Uruguay, Chile y Brasil, 140 SKUs vivos y un flujo de compra mayorista que dejó de necesitar workarounds. La nueva infraestructura no solo resolvió los problemas de la anterior: habilitó una forma distinta de pensar el canal B2B, con velocidad, consistencia regional y espacio para crecer sin reescribir.